El Gobierno nacional ordenó retirar del mercado estos populares juguetes antiestrés, luego de detectarse niveles de benceno superiores a los permitidos. La medida alcanza a comercios físicos, plataformas digitales y redes sociales. El Gobierno nacional dispuso el retiro de los denominados “Squeezy Dumpling”, los populares juguetes blandos con forma de gyoza o dumpling que se volvieron virales entre niños y adolescentes, tras detectarse la presencia de benceno, una sustancia reconocida como cancerígena. La medida rige en todo el territorio argentino y prohíbe importar, fabricar, comercializar y almacenar estos productos. Además, los comercios deberán retirar el stock disponible y quienes los ofrezcan por internet deberán eliminar las publicaciones correspondientes. Detectaron niveles de benceno superiores a los permitidos La alerta surgió a partir de una denuncia presentada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) ante la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial. Los análisis realizados sobre el producto detectaron 20 mg/kg de benceno en su capa exterior, cuando el límite permitido por la normativa argentina es de 5 mg/kg. Es decir, la concentración encontrada cuadruplicaba el máximo establecido. El benceno es una sustancia química considerada cancerígena y, según la advertencia presentada por la entidad, puede ingresar al organismo mediante el contacto con la piel durante la manipulación habitual del juguete. Un producto que se volvió viral Los Squeezy Dumpling son juguetes sensoriales y antiestrés fabricados con un material flexible que permite apretarlos y observar cómo recuperan lentamente su forma. Su popularidad creció especialmente a través de redes sociales y videos de aperturas de cajas sorpresa. Algunos modelos incluso se comercializan con glitter y diferentes diseños coleccionables. La preocupación de las autoridades se incrementó debido a que muchos de los productos investigados no contaban con datos del fabricante o importador, número de lote ni advertencias de seguridad en castellano, lo que dificulta establecer su procedencia. Qué hacer si ya se compró uno Ante la prohibición, se recomienda no continuar utilizando el producto y evitar que los niños lo manipulen. Los consumidores que hayan adquirido uno pueden consultar con el comercio donde realizaron la compra para solicitar información sobre su devolución y disposición segura. La medida también alcanza a productos ofrecidos mediante páginas web, aplicaciones, redes sociales y plataformas digitales, incluso cuando sean comercializados por proveedores ubicados fuera del país que realizan envíos directamente a consumidores argentinos. La prohibición fue formalizada mediante la Disposición 690/2026, que establece el retiro y la disposición segura de estos juguetes en todo el territorio nacional.